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Y... Primer Encuentro ¿Casualidad o Destino?

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Y... Primer Encuentro ¿Casualidad o Destino?

Mensaje por Dino Cavallone el Dom Nov 27, 2011 10:09 pm

Y estaba seguro que ese era el camino para regresar a su hogar, llevo una mano a su nuca y revolvió un poco de sus rubios cabellos que se movieron con suavidad al compás del viento ligeramente helado que empezaba hacer, no sabía exactamente donde estaba, es más, no sabia ni como rayos había llegado a ese punto -sin matarse claro- hacia unas horas se encontraba en un pequeño pueblo recogiendo algunas medicinas que había pedido y luego se encontraba en medio del bosque ese que estaba prohibido por razones que no recordaba, pero que estaba seguro eran malas y para nada buenas, suspiro de forma cansada, mientras sus manos se posaban en sus caderas y miraba de forma fija a su alrededor ¿Donde estaba el sendero? Dio un salto cuando sintió como algo caminaba por su pie, y una risa divertida salió al sentir como esta se hacía más y más rápida, hasta que... Auch! ¡Enzo!- metió su mano a la manga de su camisa de color vino que portaba y saco a la pequeña tortuga que abria y cerraba las fauses, al parecer hambrienta y aburrida, y solo encontró entretenido morder a su dueño, por que no había nada bueno que hacer allí -Se que tienes hambre, pero no me comas a mí ¿De acuerdo?... ya encontrare la salida de esto ¡ Confía en mi!... ¡Enzo!- chillo cuando la tortuga volvió a morder su mano, por lo que decidió dejarla en su hombro, siempre se quedaba quieto allí y gracias a dios así fue, bien, primer paso hecho, ahora era el segundo... Buscar una salida...

Empezó andar con paso lento y tranquilo, la verdad no tenía prisa, después de todo nadie le esperaba allí y no tenía miedo de lo que pudiera salir -pero si a la oscuridad (?)- puesto que era un vampiro que podría defenderse bien ¿verdad? -o bueno por lo menos no morir en un ataque- Siguió caminando, teniendo cuidado donde pisaba y a donde iba, esperando no ir en círculos -Enzo... creo que nos perdimos... ¡Ahí! ¡Deja de hacer eso!- se empezaba a sentir algo tonto por discutir con su tortuga con aires asesinos. Se detuvo, observando de nuevo donde se encontraba, bien, ahora estaba en un pequeño claro, a su lado un rió pasaba, haciendo que un sonido natural le relajara, pero se puso alerta cuando escucho como una rama se rompía en algún lado, saco entre sus mangas un látigo y se puso en guardia -¡¿Quien esta allí?!... ¡Waaaa!- para su mala suerte, se enredo en el látigo y cayó al suelo en un golpe sordo... valla vampiro.
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Re: Y... Primer Encuentro ¿Casualidad o Destino?

Mensaje por Kyoya Hibari el Lun Nov 28, 2011 12:54 am

-Pero señor..no permitiremos que vaya a ningún sitio, tiene demasiadas compromisos que atender, además que por la mañana tiene que ver a los chicos que desean..-no terminó de articular uno de los guardianes del monarca mientras este era escoltado a su habitación, la actitud del ojiazul le cohibió por un instante, el ceño fruncido, aquellos zafiros observándolo con despreció, eran rasgos que nunca pensó ver en un rostro tan hermoso como el de su amo-Cállate-Fue la cortante respuesta que dio el dueño de aquel frío castillo mientras entraba a su habitación cerrando la puerta a su paso, esperando así que el sujeto guardara silencio, sin embargo este en vez de comprender la indirecta continuó con aquel aburrido sermón-Pero sabe que tiene que cumplir con aquel pacto si desea que este imperio sea mucho más grande de lo que es ahora, además de que necesita descansar muy bien esta noche ya que la siguiente noche será luna nueva y sabe que en esa ocasión su cuerpo..-un silencio sepulcral invadió la habitación, pero este fue cortado unos instantes después con un-Buenas noches-por parte de su Rey para que ese inepto dejase de molestarlo y tal como lo supuso, aquel guardia terminó por atender otras labores reales.

El chico se sentó a la orilla de la ventana sujetando con fuerza la capa que cubría su cuerpo, la noche era sumamente hermosa y tranquila, el viento era suave, fresco y los astros podían apreciarse con claridad, por no decir que la Luna estaba en su esplendor, sin duda se declaraba un enamorado del firmamento nocturno. Los guardias se encontraban distraídos por lo que el monarca pudo escapar como tenía planeado, aquellos torpes demonios no podían contra su espíritu libre, menos contra su agilidad y destreza.

El pelinegro saltó por aquella ventana con tal rapidez que nadie pudo percibir que había escapado del castillo, se dirigió de inmediato a aquel sitio que había tomado como guarida secreta, un sitio en donde la luna se reflejaba de forma majestuosa sobre un pequeño río que corría en medio del bosque. No tardó mucho en llegar ya que conocía diversos atajos, pero era común que cualquiera que no hubiese explorado aquel sitio antes se perdería fácilmente hasta el grado de que le fuese imposible salir de ahí.

Caminó un rato por la orilla de aquel río hasta llegar a un sitio en donde los arboles le permitían apreciar completamente los rayos lunares, aliviado se despojó de la mayoría de sus prendas conservando tan solo la blanca y larga camisa, llevando así las demás a un sitio en donde estas no corrieran el riesgo de mojarse. Lentamente se fue introduciendo al río el cual apenas bañaba sus caderas, su cuerpo se estremeció por la temperatura que este poseía sin embargo, era lo que necesitaba..poder relajarse sin la necesidad de estresantes niñeras diciéndole que era incorrecto o no, que hacer y no hacer; tomó un poco del cristalino liquido entre sus manos para luego dejar que este de deslizara a lo largo de su pecho, tan solo esperaba que nadie interrumpiese aquel estado tan pacifico en el que se encontraba.
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Re: Y... Primer Encuentro ¿Casualidad o Destino?

Mensaje por Dino Cavallone el Lun Nov 28, 2011 5:40 pm

Sus nervios estaban de punta, no estaba asustado ¡Que va! el era alguien mayor que no le daba miedo casi nada, no estaba ni aterrado, solo algo ansioso y nervioso, puesto que se sentía algo indefenso en un terreno que ni siquiera conocía además, la luna ya estaba en lo alto y lo sabía por las los ligeros rayos plateados que se podían ver por el lugar, era un hermoso color, brillante y que acariciaba parte de su brazo que se encontraba por allí, sonrió de medio lado ligeramente adolorido, se removió en el piso, haciendo que el amarre del látigo se hiciera un poco más fuerte, gimió, moviendo su brazo y haciendo que el amarre se hiciera más fuerte, jadeo, pasando el látigo negro por su cuello y luego se dio vueltas en el suelo cual niño pequeño revolcándose en el piso, nadie dijo que el desenredarse fuera algo simple, para su mala suerte, no pudo medir cuanta distancia había desde su posición aquel árbol, la tortuga miraba todo desde su lugar, segura de que a ella no le pasaría nada. -¡Auch!- y fue allí que se dio cuenta de que el árbol no estaba tan lejos, su mano viajo rápidamente hasta su espalda, donde un dolor ardoroso surcaba esa zona, entrecerró la mirada no muy contento y lentamente se fue sentando, cruzando sus piernas, haciendo una flor de loto, sus cabellos se revolvieron y algunas hojas como ramas sobresalían de ellos de forma traviesa y desordenada, movió de forma brusca la cabeza y limpió su dorada cabellera, suspirando de forma pesada, nada más podía pasar ahora verdad...

Lentamente fue levantando su cabeza, sus ojos color avellanada brillaban en esa intensa oscuridad, buscando una luz un poco más intensa que esos pequeños y apenas visibles rayos lunares que le digiera donde poder avanzar, para su suerte, pudo encontrarlo, era una parte más abierta y un poco más grande del rió, con torpeza propia de el se fue poniendo de pie de forma lenta y empezó avanzar de forma lenta y ligeramente cansada, necesitaba dormir un poco, miro hacia adelante y su boca se abrió un poco al igual que sus orbes que miraban de forma incrédula la figura que se encontraba frente a el... ¿Que se suponía que era esa persona? ¿Era persona? O ¡No! ¡No! el no podía ser cualquier tipo de ser... Solo había una posibilidad, sus ojos brillaron cual niño pequeño emocionado y sus labios se hicieron una linea ligeramente agarrotada hacia arriba, en una sonrisa boba, siguiendo aquellos movimientos tan finos y hermosos como su dueño, con aquella melena negra que se pegaba al su cuerpo y aquella piel blanca y pura. -"Así de hermosos pueden ser los ángeles?"-- fue una pregunta mental, se mantuvo cual estatua en su lugar, sin hacer movimiento alguno y sin respirar, no quería asustar tan pequeña criatura, pero cuando se quiso dar cuenta, sus piernas se movían casi como si tuvieran vida propia, cosa que le sorprendió, además de que lo hacia con tanta suavidad que no hacía ruido, pero como buen chico que era, piso una rama pequeña y frágil, haciendo que un ruido bastante alto exagerado para sus oídos inundara el lugar, trago en seco... sonriendo de forma nerviosa pero amable.
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Re: Y... Primer Encuentro ¿Casualidad o Destino?

Mensaje por Kyoya Hibari el Mar Nov 29, 2011 12:17 am

Sus finos dedos delineaban con detalle su delgado cuello, dejando que las finas gotas juguetearan por sus azabaches cabellos, inmerso en sus pensamientos, intentando recuperar alguna de sus memorias el chico no logró su cometido. Decepcionado ante su fallido intento se limitó a disfrutar el momento, ya que aquel lujo no se lo podía dar todos los días, tenía que aguardar un largo mes en el castillo, ansioso por aquel baño de rayos lunares, después de todo aquel dios no pudo quitarle lo que más amaba a pesar de que también se hubiese llevado sus recuerdos aquel ritual permanecía en su mente. Todo estaba marchando a la perfección, ningún guardia se escuchaba a lo lejos, gritando su nombre y suplicando que regresara a la torre, no podía creer lo perfecto que se había convertido ese momento, sin embargo una incómoda nostalgia le invadió, Hibari se estrechó a si mismo extrañando de cierta forma aquellas alas que una vez tuvo, aquellas cubiertas por un hermoso y pulcro plumaje...ahora eran solo unas horribles asemejadas a las de un murciélago…pero tenía que continuar con su destino sin importar lo que estuviese a su paso, sin querer clavó sus afiladas uñas en su inmaculada piel haciendo que un brillante liquido carmesí brotara apenas, no dolía pero debía parar, no podía hacerse daño y menos en el estado tan débil en el que se encontraría dentro de un par de días.

Estaba punto de sumergirse un poco más cuando…-Sabía que esto no podía ser perfecto-Musito dando media vuelta para encarar a aquel que se había atrevido a perturbar su baño, pudo apostar que se trataba de un guardia pero sorprendentemente se equivocó. Con una serena faz caminó lentamente hasta el chico que le observaba, su mirada se notaba dulce y sus mejillas poseían un adorable pero tenue color carmín mientras la delgada tela se pegaba a su cuerpo acentuando cada detalle, era una de las ventajas de parecer tan vulnerable, así las presas eran mucho más fáciles de atrapar. En cuanto se encontró frente a su “presa” dejó una sutil caricia con un par de dedos sobre los labios contrarios, así era el poder de seducción que poseía un vampiro, era una lástima…tomar la vida de un chico tan apuesto, bien podría ser un príncipe o quizá un marqués o duque …espera…si lo tomaba como su esclavo no tendría que matarlo y lo mejor de todo es que tendría el completo control sobre él. El ojiazul cortó de golpe la distancia entre ambos llevando sus labios sobre el cuello contrario dejando un corto y casto beso sobre la pálida y fría piel-Se mío…-Si su plan funcionaba podría decir que el rubio era el indicado para ser su prometido y no tendría que perder su tiempo con los demás sujetos que solo lo intentaban seducir pero más que nada, obtener el completo poder sobre su reino…sí que estaban soñando...-Dime…¿Por qué me estabas espiando?, sabes, eso es de muy mala educación-susurró dando una larga lamida antes clavar sus afilados colmillos.

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Re: Y... Primer Encuentro ¿Casualidad o Destino?

Mensaje por Dino Cavallone el Mar Nov 29, 2011 8:19 pm

Miro con detalle cada movimiento aunque fuera minúsculo de aquel cuerpo celestial, observaba como aquella piel brillaba a la luz de la luna, y esto favorecía mucho aquel ángel de cabello negro, tragó en seco, abriendo sus labios y jadeando, sorprendiéndose de si mismo, puesto que había olvidad respirar correctamente, casi se ahoga, dejo que el aire entrara entre sus dientes, haciendo una especie de silbido natural, sus orbes no se podía mover de aquella figura, era como un imán que le invitaba a seguir mirando y aunque una parte de el decía que lo que estaba haciendo estaba mal, era inevitable no mirarle, por lo que, como si estuviera siendo llamado dio algunos pasos hacia adelante, sin prestar demasiada atención hacia donde iba o donde pisaba hasta que ese pequeño chasquido lleno sus sentidos y el lugar en general, parpadeo algunas veces, para darse cuenta de lo que estaba haciendo, se sonrojo por se tan imprudente, pero la verdad no se sentía para nada culpable y sus orbes brillando lo demostraban, puesto que desprendían un aire de ternura y curiosidad, semejante a la de un niño. Cuando esas iris voltearon a observarlo, se tenso en su lugar y estuvo seguro que se tenso, jadeando de nuevo entre dientes por la sorpresa ¿Enserio podía existir en ese lugar un ser tan hermoso? Si era así ¡Que suerte tenía!

Miro como se acercaba a el, con paso firme pero gracial, como si no tocara el piso y el seguía sin poder mover un solo músculo aunque su cerebro decía que algo de el no era del todo bueno ¿Las criaturas malignas no eran así de hermosas? Y aunque su mente decía un millón de cosas peligrosas el no se movía, por que no podía además, no le hacía caso a sus pensamientos, que más daba si era devorado por aquel hermoso ángel de mirada... ¿Eso era frialdad? o ¿Melancolía? ¿ Combinación de ambas? Pudiera ser. Sus labios se movieron apenas, dejando una pequeña apertura al sentir aquella caricia en sus labios y levanto una mano, acariciando con las yemas de sus dedos, la mejilla blanca de su ahora ángel, por que aunque fuera un demonio, a sus ojos seguía siendo el ángel de cabello noche. Un gruñido abandono sus labios al sentir como aquellos fríos labios se presionaba contra su cuello, sus brazos en respuesta, rodearon aquella fina cintura y lo pego a su cuerpo, sintiendo como el agua empapaba su ropa y como sus brazos tomaban una temperatura baja, pero no importaba. "Se mio" aquellas palabras resonaron como campanas en su cabeza y abrió sus labios para dar una respuesta, pero se detuvo...

¿Ser suyo de que manera? Parpadeo algunas veces, pegando más aquel cuerpo con el suyo cerrando sus ojos, ¿Que debería responder? ¿Si? ¿No? estuvo seguro que una parte de el estaba cuerdo, por que si no, hubiera soltado un Si sin importar nada de nada. -Bueno... No podía evitar despegar mis ojos de tan hermoso ser... ¡Tks!- Murmuro y apretó la mandíbula al sentir como aquellos filosos dientes atravesaban su piel, rompiendo y sintiendo como poco a poco aquel liquido espeso que andaba en sus venas era consumida, sonrió de medio lado ¿Un vampiro? Con que eso era su Ángel, alguien como el, se rió entre dientes, sabía que de cierta forma eso era malo, por que además de dejarlo débil, lo dejaría hambriento -¿Una mordida en el primer encuentro? ¿No vas demasiado rápido?- pregunto de forma divertida, sonriendo de medio lado, pero sin llegar a retirarlo ¿Por que hacerlo? Si se sentía bien, el dolor ya había pasado y ahora solo quedaba un sensación extraña... además, aun tenía ese cuerpo entre sus brazos.
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Re: Y... Primer Encuentro ¿Casualidad o Destino?

Mensaje por Kyoya Hibari el Miér Nov 30, 2011 1:54 am

Tras clavar sus afilados colmillos y succionar un poco el pelinegro lamia lascivo las delicadas gotas de sangre que acariciaban la nívea piel contraria, sus manos danzaban con gracia sobre su espalda, seduciendo más y más, quería que el rubio no pudiese controlar ninguno de sus sentidos, “Vacía su cuerpo, atrapa su mente” su instinto le decía, pidiéndole a gritos que lo hiciera rápido, que no se diera el lujo de deleitarse con cada gota de aquel preciado elixir pero, no lo escuchó, prefirió jugar un poco más con el ser que pretendía atrapar en sus redes de seducción. Sus manos se deslizaron hasta el fuerte pecho dejando cortas caricias con las yemas de sus dedos, pero al escuchar la forma en la que había reaccionado paró de golpe las muestras de “afecto”, desconcertado ante ello se preguntó ¿Por qué no había caído bajo sus encantos?,¿Qué es lo que había hecho mal?, no podía negar que su sangre era deliciosa, pero tenía que detener aquel absurdo juego, se alejó lentamente del cuello ajeno relamiendo sus finos labios por los restos del delicioso elixir, ahora su calor corporal había aumentado y sin duda su vitalidad, pero no era lo que realmente esperaba, todos sus planes se estropearon en tan solo unos minutos.

Se alejó de la misma forma en la que llegó a aquellos acogedores brazos, siendo delicado y cortés le alejó para liberarse de agarre. Tenía que escapar de ahí lo antes posible, antes de que él otro reaccionase correctamente. ¿Por qué se había mostrado tan débil ante un sujeto desconocido?, eso siempre había sido una de sus mayores habilidades, nunca había fallado a menos de que…-¿Eres un demonio?-Pregunto alejándose sin perder la vista de su antigua víctima, solo ellos tenían la habilidad de no caer por completo en su hechizo, agh maldición, aquella noche de verdad había sido todo menos lo que había esperado, y más ahora si uno de los guardias le buscaba en su habitación…¿Qué haría?..-T..Tú nunca me viste-advirtió corriendo por sus ropas. Cubrió su cuerpo tan solo con la capa, mientras tomaba entre sus brazos lo demás, nadie había apreciado su rostro de esa forma…y los que lo hicieron él mismo se había encargado de robarles el último aliento de vida. Espera…y ¿Por qué no lo mataba?, seguro era mucho más fuerte que ese niño bonito, parecía sumamente distraído y por lo visto su sangre no poseía el suficiente poder como para…bueno aquello, solo tenía que cortar su cuello con una de sus afiladas garras y escapar de ahí, ¿Cuál era el problema?. El ojiazul se acercó nuevamente al curioso chico dejando que una de sus garras creciese un poco más-Esperó que tengas un largo sueño príncipe..-mencionó amenazante..

-¡Rey!, ¿Dónde se encuentra?-gritaba con desesperación uno de sus guardias-sabemos que no se quedó en cama, es momento que regrese a su habitación si no quiere ver a esos chicos mañana-¡Tsk!, tenía que escapar de ahí si no quería que nadie más encontrase su guarida-Te salvaste…solo por esta noche, te juro que te mataré-advirtió corriendo contra la corriente del río, definitivamente no volvería ahí por un buen tiempo, por lo menos esperaría a que ese sujeto se olvidara de su rostro, tendría que encontrar otro sitio para relajarse-Si no lo vemos en su habitación dentro de 30 minutos le diremos a su “padre” que no quiere obedecer sus reglas, no estamos bromeando..-tenía que correr si no quería que ese idiotas le impusiesen algo que no deseaba, aquel rubio había sido el culpable de su mala suerte y lo peor de todo es que ahora sabía quién era…tendría que tener mucho más cuidado ahora
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Re: Y... Primer Encuentro ¿Casualidad o Destino?

Mensaje por Dino Cavallone el Miér Nov 30, 2011 9:39 pm

Podía sentir aquellos colmillos moverse un poco sobre su piel, ahora podía entender como era que se sentían sus "Presas" cuando se alimentaba de ellas, al principió era doloroso, pero luego había una extraña sensación, no dolía, pero si era un poco incomodo, era algo que no se esperaba, sus brazos aun rodeaban ese pequeño cuerpo, acariciando cuanto tuviera a su alcance, de alguna forma, le hacía sentir como un pervertido, pero no lo era... ¿verdad? bueno tal vez lo era un poquito, pero no siempre. Gruño un poco, su voz salió ronca, no supo si por el dolor o por aquella sensación que no sabía explicar, sabía lo que los instintos de un vampiro dictaba, el había sido presa de ellos muchas veces. Podía sentir los dedos pequeños y suaves acariciar su piel por encima de su ropa, era una sensación extrañamente agradable y que deseaba más, y como siempre no se pudo mantener callado, para su suerte, era un ser parecido aquel chico hermoso, si no, hubiera caído redondo a sus pies -¿No lo estaba ya?- y en ese momento estuviera perdido, condenado a una muerte realmente placentera, no le importaría morir entre esos brazos fríos y esa mordida celestial -¿Sería masoquista?- Pudo sentir como pequeñas hilos de sangre bajaban por su cuello y en respuesta llevo una mano aquel lugar, puesto al parecer el otro ya estaba satisfecho, una sonrisa algo cansada, pero no menos alegre y grande adorno sus labios.

-¿Satisfecho?- pregunto de forma amable y juguetona, de repente escucho aquel comentario, levanto una ceja, apuntándose con la mano libre, tratando de que aquellos pequeños huecos en su cuello dejaran de sangrar, aunque no era abundante el sangrado, aun así era malo para el. -¿Tengo pinta de Demonio?- pregunto sorprendido, parpadeando algunas veces con una expresión inocente y algo infantil. Parpadeo algunas veces, sin comprender, avanzando dos pasos de forma cuidadosa no deseaba poner en alerta al otro -Pero... Pero ¿Cual es tu nombre?- pregunto de repente, necesitaba saberlo antes que desapareciera, tratando de que sus ojos se quedaran en aquellas caderas desnudas y no bajar más la mirada y cada vez que lo hacía, se golpeaba mentalmente, espero paciente, pero al parecer no iba a recibir respuesta rápidamente, bufo ligeramente, para luego mirara como este se acercaba con paso amenazante, mirando aquellas largas uñas, en respuesta, dio un paso torpe hacia atrás... -E...Espera... Yo ni siquiera soy... ¿Rey?- no termino de hablar cuando escucho como alguien llamaba al parecer al de cabello oscuro, miro fijamente al chico.

-¿Eh? Pero.. Yo soy un... ¡No te vallas!- grito al ver como el otro salía corriendo, y no lo espero dos veces para seguirlo, aunque estaba algo débil, aun así era veloz y si se lo proponía podía llegar a ser agil, lo único que se podía ver de el, era una mancha color ámbar, como el sol iluminando a su alrededor de cierta forma, sus orbes empezaron a tener un brillo apagado, tomando uno rojizo por la perdida de sangre y la sed que lo estaba acorralando -¡Ey! ¡Espera! ¿Como te llamas? No te vallas...- estaba perdiendo velocidad y el aliento, se sentía viejo -y lo era de hecho- alargo su mano y rozo la piel pálida de aquel extraño, pero para su mala suerte, llego a tropezar con la rama de un árbol cayendo directo a el rió que estaba a lado del caminoAh! ¡Esta helada!- grito, bien, lo bueno es que no escapaba de nadie, si no, ya hubiera sido descubierto.
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Re: Y... Primer Encuentro ¿Casualidad o Destino?

Mensaje por Kyoya Hibari el Jue Dic 01, 2011 5:12 pm

-No lo estoy…y no tienes pinta de uno, sin embargo los demonios toman muchas formas…así que será mejor que te alejes de aquí...- Elevó un poco la voz para que este le escuchara antes de comenzar su carrera y ¿Qué? decirle su nombre, ¿Estaba soñando?, era suficiente él haber visto su rostro con claridad, se suponía que era un secreto que debía de mantener…hasta formar la alianza con un nuevo reino…o algo similar, así que lo mejor sería buscarlo a la noche siguiente para dar fin con aquella miserable vida, si no es que los crueles rayos dorados se encargaban de acabar con la existencia de unos de sus “colegas”, se suponía que no debía matarlos a menos que se interpusieran en los planes de su señor…y si lo dejaba a su suerte en ese bosque la probabilidad de que sobreviviera era casi nula…¿Qué debería hacer?. Molesto ante los cuestionamientos que se estaba haciendo sobre el otro vampiro no se percató que este le seguía, y mucho menos que le estaba gritando con desesperación, por lo que cuando se dio cuenta aumento el ritmo..-Maldición, jamás te lo diré-decía con voz baja, tampoco se podía exponer ante los guardias, aunque ellos tan solo verían una plateada silueta pasar a su lado, bien podría volar pero no quería exponer aquellas horribles alas.

Su corazón (?) palpitaba rápidamente, intentando escabullirse entre sitios que el rubio pudiese perder su rastro, pero algo malo estaba sucediendo, la velocidad a la que iba y las formas en las cuales intentaba esfumarse de la vista contraria no estaban dando resultado pero no podía utilizar más energía, ya que tenía que reservar para exponerse levemente a los rayos del sol el siguiente día-¿Qué?-sintió aquella caricia sobre su brazos volteando rápidamente, el chico había caído esa era una venta…ja-¡No!-sin darse cuenta tenía frente a él unos enormes setos en los cuales quedó atrapado unos instantes, ¡Todo por la culpa de ese chico torpe!, molesto intentó liberarse quedando repleto de pequeñas hojas y leves rasguños sobre su piel. Enfurecido observaba al rubio que continuaba en el río… ¡lo mataría sin importar lo que su señor dijera!, ya había matado a muchos de sus guardias por cosas más sencillas. Viéndolo con desprecio se quitaba los restos de ramas, dirigiéndose al rubio con paso firme.- ¡Has cavado tú tumba!-Sus zafiros se afilaron como si se tratasen de afiladas dagas mientras se sumergía levemente en el río para tomar al chico de la camisa y elevarlo apenas-No sé qué rayos eres, ni la razón por la que te encuentras aquí pero si me descubren yo…-

-¡Señor! ¡Ahí estaba!-Mencionó entusiasmado uno de los guardias al verle a lo lejos, Hibari estaba nervioso, si no era por una buena razón su salida seguro hablarían con su señor y le obligarían a decidir su futuro al día siguiente…más bien ellos mismo lo decidirían. Sin dejar de sujetarle con firmeza robó un largo beso en los dulces labios del otro vampiro, deleitándose con su dulce hiel mientras se sentaba lentamente sobre el regazo contrario, esperando a que el guardia les viese juntos- ¡Mi señor! ¿¡Qué hace!? Sabe muy bien que no puede tener relación alguna con cualquier lacayo-El pelinegro se separó despacio con la respiración agitada por el prolongado beso-No te preocupes, no es cualquier lacayo..-Dijo con una ternura inimaginable, acariciando la suave mejilla contraria-Es un príncipe…-El guardia estaba sorprendido ante las palabras del monarca por lo que corrió a su lado para ayudarles a salir de ahí-¡Es una grata sorpresa que haya encontrado al indicado su majestad!, tenemos que anunciarle a todo el reino…tienen que volver al castillo, yo iré primero para preparar la otra habitación. Con su permiso altezas-El Guardia corrió al castillo mientras Hibari no podía creer lo que había hecho, llevó su mano sobre su propia frente negando un par de veces…-Te odio…-Dijo frío levantándose de inmediato…-ahora sígueme..-
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Re: Y... Primer Encuentro ¿Casualidad o Destino?

Mensaje por Dino Cavallone el Jue Dic 01, 2011 6:50 pm

Parpadeo algunas veces, mientras sus manos acariciaban sutilmente su rostro y luego pasaba a su pecho, como si quisiera saber que no era un demonio, quería mirarse en algún lugar para poner fin aquella curiosidad que le carcomía ¿tal mal aspecto tenía? Negó con la cabeza algunas veces, para luego reír por lo bajo, estaba imaginando cosas, -Pero... No me has dejado explicarte... Yo no soy un demonio solo... ¡Espera! ¡No te vallas! - medio grito algo alterado, por que en verdad no deseaba que ese joven se fuera de su lado, parpadeo algunas veces antes de ponerse a correr detrás de aquel vampiro tan atractivo, al decir verdad, nunca había conocido alguien que llamara bastante su atención, bueno no desde que perdió parte de su vida y de su familia en aquel ataque, con paso veloz siguió los pasos de su ahora ángel, corriendo con agilidad por todo el lugar, sintiendo el aire frió golpear con su rostro, sintiendo sus músculos agarrotados y jadeando un poco, estaba algo agotado por la reciente perdida de sangre, -Por favor ¿Es mucho pedir?- pregunto gruño, para algunas cosas se podría decir que era un terco sin remedió. Se sorprendió, y gruño al sentir algunas ramas cortar aquella blusa y rozar su piel que al instante se ponía morada, puesto que la circulación en sus venas era pobre, al parecer el otro hacía un esfuerzo para que perdiera su rastro, pero hiciera lo que hiciera lo iba a buscar y si ese día no lo alcanzaba, volvería aquel sitió una y otra vez hasta volver a verlo, aunque este quisiera matarlo, ya vería la posibilidad de hablar con el.

-"Ya casi, Ya casi"- murmuro suavemente, haciendo que sus dedos rozaran aquella piel, pero solo fue algo efímero, cuando sus pies se enredaron con algo y para empeorara las cosas, esta vez no golpeo el suelo, o no, si no una superficie mucho más blanda... pero helada, fue a dar al rió que se encontraba a lado, levanto algunas gotas y chillo sorprendido y congelado, un estremecimiento recorrió su cuerpo y parpadeo algunas veces, sintiendo como de nuevo su tortuga le mordía alguna parte de su cuerpo y salía nadando hasta la orilla, gruño por su mala suerte y movió su cabeza de un lado a otro como si fuera un canino secándose, dejando que algunos mechones se pegaran a su frente. Un gruñido de varias ramas rompiéndose llamo su atención, sus orbes oscurecidas miro al chico de cabello oscuro y se puso ligeramente nervioso -O...Oye... cálmate- alzo sus brazos al ver como este lo levantaba, lo único que atino hacer fue sonreír algo juguetón y nervioso. -Yo no quiero pelear, solo quería saber tu nombre, no es para que te molestes- su tono fue tranquilo, al igual que su sonrisa, sus manos se posaron sobre aquellas que tomaban el cuello de su ropa, tratando de calmar aquella ira sin sentido (?)

Sus ojos se movieron suavemente, observando como otro hombre ligeramente armado aparecía, parpadeo algunas veces, sorprendido, así que ese chico era alguien importante, bueno, no le sorprendía del todo, puesto que todo ser hermoso tenía que ser protegido. Pero antes de que pudiera decir algo, unos dulces labios atraparon los suyos, abrió con evidente sorpresa sus ojos, no se esperaba aquello, pero solo la sorpresa le duro algunos momentos antes de que empezara a responder un poco aquel beso tan profundo, una de sus manos bajo y por debajo del agua acarició aquellas caderas suavemente, para luego subir por su espalda, acariciando de arriba abajo, y de nuevo estaba hipnotizado y casi no ponía atención de lo que en realidad se encontraba haciendo. Cuando aquellos labios se separaron, solo logro gruñir de molestia, bajando un poco la mirada y entrecerrando sus ojos, odiaba aquel guardia. Pero no le presto más de un segundo de su atención cuando sus ojos ya estaban mirando aquel rostro perfecto, se estremeció al ver aquella ternura y sintió como algo dentro de el se removía, suspiro de forma boba.

Pero algo le saco de ese trance de quinceñera enamorada... ¡Alto! ¡Tiempo!... ¿Dijo príncipe? Miro disimuladamente a su alrededor, pero no había nadie más que ellos tres y enzo que al parecer miraba todo curioso. Entonces... ¿El era el príncipe? Abrió casi en estado de pánico sus ojos, tratando de negar, pero nada salió de sus labios. ¡El no era un príncipe! Solo era un medico que tenía que regresar a su clínica para ayudar a los enfermos. Se quedaron en silenció algunos segundos hasta que sintió como el otro se levantaba y el hizo lo mismo en silenció, procesando toda la información ¿Y ahora estaba comprometido con ese ángel? No supo si sentir alegría o más pánico... -Esto... Disculpa mi ignorancia... Pero de aquí... ¿Quien es el príncipe?- pregunto con un suave tono, caminando detrás del chico con paso algo desequilibrado. Estaba desorientado. -Y... ¿A donde vamos?- pregunto suavemente.
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Re: Y... Primer Encuentro ¿Casualidad o Destino?

Mensaje por Kyoya Hibari el Jue Dic 01, 2011 9:05 pm

Las palabras habían sobrado después de todo, aquel beso…lo estaba disfrutando, se suponía que aquellos labios tenían que permanecer sellados hasta que encontrase al indicado, sin embargo aquel sujeto logró que rompiera aquel estricto pacto, la fuerza que estaba ejerciendo sobre la camisa se convirtió en una sutil caricia, tenía que parar y no dejarse llevar por la situación, agradecía a aquel guardia que les interrumpió, si no la historia hubiera sido muy diferente. La ira había desaparecido después de todos esos sucesos, de hecho una extraña paz se había apoderado de su interior. Cerró sus orbes unos instantes, sintiendo como reinaba nuevamente el silencio y la tranquilidad, escuchaba el suave correr del río, hasta los propios latidos de su corazón, la única diferencia es que aquel sujeto estaba a su lado, ambas respiraciones permanecían intranquilas, sin querer mordió su labio inferior, el torpe sujeto besaba bien después de todo, mantuvo su mano en la cálida mejilla por un momento pensando que ambos se habían metido en un gran problema, pero el otro…el otro ya estaba condenado de por vida, lástima que era un inmortal ya que si las cosas no salían como lo acordado…pasaría el resto de su eternidad en un interminable calvario. Una vez que el guardia se fue pudo recobrar la postura, ladeando rápidamente el rostro para que este no contemplase el tímido sonrojo que se dibujaba sobre sus pálidas mejillas.

Cuando se sintió más tranquilo le miró por el rabillo del ojo, agradecido con el otro por haber roto el incómodo silencio- Ahora lo eres…tendrás que ayudarme si quieres sobrevivir esta noche-temblaba levemente, su temperatura corporal estaba descendiendo lentamente, tenía que volver al castillo cuanto antes. Soltó un profundo suspiro quedando frente al rubio-Si no lo eres tendrás que ayudarme con esto, porque si ellos descubren que no eres un príncipe sin duda te mataran y…a mí no me costaría mucho trabajo decir que me sedujiste y engañaste-llevó sus manos hasta sus finos cabellos humedeciéndolos apenas, ahora tenía que lidiar con una gran mentira, esperaba no arrepentirse después-Tienes muchas opciones, puedes escapar ahora, pero los guardias te buscarán hasta darte una muerte cruel y dolorosa, tu otra opción es seguir mi juego y de esta forma te ayudaré a escapar después….por lo menos hasta que aquellos sujetos dejen de molestarme…la otra opción es que te suicides, o bien si lo deseas puedo matarte en este instante-acomodó su larga capa sobre sus hombros buscando un poco de calor-En cuanto a mi nombre…llámame…Hibari, ahora dime tu nombre-si quería continuar con aquel plan tenía que saber un poco más de aquel chico aunque no quisiese

Tienes que acompañarme al castillo, ahí es donde pasaremos la noche y podrás protegerte por la mañana-frotó sus manos intentando generar un poco de calor-Hay muchas cosas que te tengo que dejar en claro antes de llegar…la razón por la que necesito que vayas conmigo es porque no quiero casarme ahora, si desobedecía aquellos sujetos iban a decidir mañana con quien me tengo que casar- bajó la mirada, se sentía incómodo al tener que hablar todo ello con un extraño-Como te habrás dado cuenta soy un Rey…soy muy joven para gobernar de forma correcta el reino, o eso dicen los molestos sujetos del parlamento, por lo que quieren que me case cuanto antes, sin embargo he demostrado que puedo gobernar sin la necesidad de nadie-apretó uno de sus puños con fuerza observando fijamente a su única y fiel compañera, la luna, dios no quería seguir hablando, pero tenía que hacerlo, de todas formas tenía la esperanza de aquel rubio le ayudase-El punto es que nadie debería de haber visto mi rostro…a menos que se tratara de mi prometido-Quizá el destino le estaba dando una oportunidad, por ello le puso a aquel rubio torpe en su camino, ahora tenían que formular una historia, algo que dejara en claro que se amaban y esa clase de cosas cursis y melosas que le desagradaban de por medio, no solía ser un chico de muchas palabras, pero esta ocasión lo ameritaba-Ahora es momento que decidas, no tenemos mucho tiempo-el pelinegro volvió a retomar su camino, esta vez con pasos lentos esperando a que el vampiro le diera la respuesta mientras llegaban al castillo-Tienes limitado tiempo para decidir, en cuanto lleguemos a la puerta necesito tu respuesta, pero esta tiene que ser lo más discreta que puedas en caso de que aceptes…si te arrepientes menciónalo antes de que salgamos del bosque…
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Re: Y... Primer Encuentro ¿Casualidad o Destino?

Mensaje por Dino Cavallone el Sáb Dic 03, 2011 4:00 pm

Lo que se esperaba eran gritos, golpes y alguna que otra maldición, porque eso era lo más lógico y menos extraño que pudiera pasar en ese tipo de situaciones, por que casi se podría decir que acosaba al chico que por cierto no tenía más de media hora de conocer, pero ahora se encontraban besándose y a decir verdad era algo que no le disgustaba, sus manos se movieron por si solas y rodearon aquella fina cintura, atrayendo más aquel cuerpo. Se estaba dejando llevar por el beso y el latido desenfrenado de su corazón, el reaccionaba casi siempre de forma lógica y trataba que sus sentimientos no lo segara, eso casi siempre funcionaba... Casi... Puesto que la mayoría de las veces actuaba por instinto, y esa vez fue un tanto diferente, fue como cuando se enamoro por primera vez, ¿Como lo llamaban? ¡Ah! Si, Amor a primera vista, si, el creía en esas cursis cosas y le constaba que si eran verdaderas, el verdadero reto era que la otra persona -en este caso Kyoya- se fijara en el... Gruño por lo bajo cuando aquel guardia, soldado, sirviente o lo que fuera les interrumpió, por que tuvo que alejarse de aquellos finos y exquisitos labios, pero de alguna forma supuso que era lo mejor, pero aun así su respiración se encontraba algo irregular y se dio cuenta gracias al silenció que reino después de que ese hombre se fuera, miro aquel acto, y su corazón se acelero ¿lo estaba seduciendo? casi ronroneo por aquella caricia, levantando lentamente su mano y con las yemas de sus dedos acarició el dorso de aquella que le daba suaves caricias, era una sensación extrañamente placentera. Pero después de algunos segundos que tardo en reaccionar se dio cuenta de que tal vez ambos estaban metidos hasta el cuello en algo que no sería para nada bueno, sobretodo para el, que tenía que regresar cuanto antes a su clínica, pero si el menor necesitaba de su ayuda... Se la daría sin dudarlo. Miro como ladeaba la cabeza y estuvo seguro que se había sonrojado, sus labios se movieron en una tierna sonrisa de medio lado, puesto que no podía burlarse de lo lindo que era... -Waaa... eres bastante lindo- bueno, pero si podía expresarse abiertamente ¿verdad?

Después de aquello hizo una pregunta curiosa y llevo una mano a su cabeza, revolviendo sus rubios cabellos que salpicaron algo de agua, ¿Ahora tenía que ser de príncipe? pero el no sabía como actuaban, ni que hacían, ni como se movían, casi entra en estado de pánico de no ser por que estaba mirando aquel cuerpo que empezaba a tiritar por el frió que debía sentir, eso le hizo preocuparse y dejar de lado su preocupación momentánea. Escucho lo que decía y en algún momento empezó hacer muecas, pequeñas pero visiblemente algo cómicas, puesto que ninguna parecía ser de su agrado. -Hibari- sin darse cuenta ya se encontraba acariciando ese nombre con suavidad, se levanto de forma torpe, sintiendo su cuerpo pesado por el agua que su ropa tenía. -Soy Cavallone Dino, mucho gusto Hibari- sonrió de forma caballerosa, para empezar a caminar hasta la orilla, mirando en todo momento al de cabello negro, que estaba temblando, se pregunto que podría hacer para que este entrara en calor. Mientras salía del lugar, siguió escuchando, parpadeando algunas veces, era sorprendente como alguien tan joven podía manejar aquello con tanta serenidad, empezaron a caminar, y cuando el otro dejo de hablar miro hacia adelante -Tu problema parece demasiado complicado, además eres demasiado joven y creo que te subestiman demasiado- dijo sin pensar, dejando ver su punto de vista, aunque claro nadie se lo había pedido. Suspiro suavemente, bueno podía llegar ayudar al menor y de paso, podía ver si este llegaba a fijarse en el, sería su reto, tratar de seducir al más pequeño, para que se quedara con el, pero si en ese transcurso, Hibari se enamoraba de otra persona, no podría hacer mucho, más que ver por su felicidad, sonrió de medio lado, observando como poco a poco salían de ese bosque, alzo su brazo y rodeo los hombros del otro para traerlo a su cuerpo y besar sin rodeos sus húmedos y negros cabellos. -Ya lo tengo decidido... te ayudare, por mi no hay mucho problema- le dedico una sonrisa cálida -¿Todavía tienes frió?- pregunto algo preocupado, mirando de vez en cuando el piso, no quería caer y llevarse a su ángel consigo.
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Re: Y... Primer Encuentro ¿Casualidad o Destino?

Mensaje por Kyoya Hibari el Dom Dic 04, 2011 12:42 am

Solo esperaba que el torpe rubio le hubiese comprendido por completo, lo que decía era delicado y por su forma tan infantil de actuar y como se lo estaba tomando todo a la ligera temía que no comprendería ni la más mínima palabra de lo que decía, algunos de sus cabellos jugueteaban por el frío viento que comenzaba a soplar al igual que su larga capa, veía de reojo a menudo, quería cerciorarse de que el chico estuviera ahí…no tenía que hacer ello, negó repetidamente se sentía un poco fuera de sí, el no solía ser así…en fin el único afectado era el tipo molesto que tenía tras él. Ante la siguiente afirmación, ¿Lindo?, pero si no era una chica, ni un niño pequeño para ser lindo ¿Se estaría confundiendo por su juvenil apariencia?, agh…otro que pensaba que era apenas un niño, pero ya estaba calmado, no podía molestarse con él, sin embargo contestó con tranquilidad dejando al lado la molestia -No lo soy, lo único que puede ser lindo son los pequeños animales…-parte de lo que había mencionado momentos atrás, le había hecho sentir extraño, ¿Eso habrá sido un cumplido, un halago tal vez?.- Cavallone...así te llamaré, es formal, supongo que sería una descortesía llamarte por tu nombre aún.-Se detuvo un momento para esperarle y que ambos fueran hombro con hombro, llevarán el mismo paso y pronto llegarían al castillo, desde ahí la guardia real se hacía presente irguiéndose y elevando sus armas en forma de saludo a su gobernante-No te preocupes por ellos…son solo viejos estúpidos que no saben lo que es esta responsabilidad, el apreciar un perfecto reino no es lo suyo, solo espero el día de su muerte para que todo sea como antes, mi reino es próspero y pacífico no sé qué más desean esos ineptos.

Esperaba un rechazo ante su petición y más al tratarse de algo bastante delicado como lo era el arriesgar su vida por un desconocido, sentía que algo malo estaba sucediendo ahí, pero mientras este le brindase su apoyo no tenía por qué depreciarle-Si…aún tengo frío, pero pronto vamos a llegar no tienes la necesidad de…-pensaba en darle un buen golpe por haberse atrevido a besarle sin su consentimiento, sin embargo ya se encontraba dentro de su territorio por lo cual cualquier persona les podría ver…adiós privacidad, adiós adorada soledad, su vida se volvería mucho más activa…hasta tendría que asistir a esas tontas fiestas de élite…como odiaba aquello, se detuvo un momento cubriendo su cabeza con la capa acercando su cuerpo al contrario para mantener el calor..-ahora no me sueltes…-musitaba para que solo el otro vampiro le escuchase-Uno de tus deberes ahora que eres mi “prometido”, es que no debes dejar que nadie más vea mi rostro…es algo en lo que tienes que ayudarme a ocultar-sonaba egoísta ante aquella petición y así serían la mayoría de ellas, pero…tenía que volverse más unido a un sujeto que apenas conocía su nombre. Pronto estaban frente a una enorme puerta repleta de finos decorados bañados en oros, algunos detalles poseían pequeños pero preciosos diamantes color zafiro al igual que los ojos del pelinegro, era impresionante el lujo en el que estaba rodeado aquel joven Rey, que más se podía esperar del reino del “ángel” de abismo

-¿Listo?-Sin más las puertas se abrieron de par en par con una larga fila de mayordomos y sirvientes dándole la bienvenida al monarca. Los interiores tenían una apariencia pura, fino y pulcro mármol decoraba el interior, bajo ellos una hermosa alfombra con encajes azules les guiaba a las enormes escaleras perdiéndose en la parte superior del castillo; Sobre ellos un enorme candelabro iluminaba de forma celestial aquella habitación, dándole vida a las diversas pinturas de ángeles y querubines que descansaban en el techo-Buenas noches Hibari Sama-decía la servidumbre al unísono para saludar a su amo y al nuevo noble que se hospedaría en su “humilde” hogar- Príncipe, esperamos que su estadía sea muy grata- Se dirigieron al supuesto príncipe mientras Hibari continuó con el camino guiando al rubio a la parte superior en donde les esperaba un señor ya de avanzada edad pero con un elegante porte, el cual con una enorme sonrisa expresó educado-Me alegro que este chico haya suavizado su carácter alteza, cuídelo mucho, se lo pedimos por favor-Se atrevió a decir haciendo una reverencia para que estos continuasen , por lo que se dio media vuelta dejando al par de enamorados solos. El ojiazul le ignoró, ese señor le conocía muy bien y si le veía a los ojos sabría que le estaba mintiendo, tendría que guardar su distancia esos días-Espero que no te acostumbres a esto Cavallone, por ahora tenemos que usar una habitación cualquiera…no podemos utilizar mi habitación ya que no hemos consumado el matrimonio…por lo cual nunca la conocerás-Dijo una vez que estuvieron a una distancia prudente de aquel señor. Los pasillos eran amplios y sus paredes eran decoradas con antiguos cuadros pertenecientes a la familia real y… a esa persona. Su recorrido no duró mucho ya que su habitación tenía la puerta abierta para darles un rápido acceso. Un vez dentro él pelinegro se liberó de los brazos del rubio cerrando de inmediato la puerta y así tener por fin un poco de privacidad-Ponte cómodo Cavallone, puedes dormir en el sillón-musitaba mientras dejaba deslizar por su fino cuerpo aquella oscura capa dejando a la vista tan solo su larga y húmeda camisa-tomaré una ducha mientras puedes…no se…has lo que quieras.


Spoiler:
Perdona la longitud pollito zombie, hay muchas descripciones Smile si quieres hazlos cortos, no quiero liarte Very Happy espero que estés muy bien!
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Re: Y... Primer Encuentro ¿Casualidad o Destino?

Mensaje por Dino Cavallone el Dom Dic 04, 2011 4:20 pm

Debía decir que todo le parecía de lo más complicado y también de lo más delicado, sabía que si se metía en ese asunto pudiera que terminara mal, siendo perseguido o asesinado y tal vez había una pequeña posibilidad de que el pelinegro pudiera llegar a sentir algo por el, el solo hecho de pensar que aquello pudiera ser posible, hacía que todo lo demás fuera tan pequeño que no le importara... tanto. Mientras caminaban, muchas ideas abarcaban su mente, pero la divagación era sin sentido, puesto que su respuesta sería un Si definitivo, no podía dejar a la suerte al menor, el se podría quedar con el poder que quisiera, solo deseaba tener un poco de ese cariño que el joven pelinegro pudiera darle, miro hacia adelante, observando de reojo al menor, este tenía algo que le atraía, le era muy hermoso, muy lindo, era algo que se sentía extraño. -¿Eh? ¿Los animales pequeños?- se quedo algo pensativo, observando la luna que se encontraba en lo más alto, iluminando ambas figuras -Pudiera ser, pero también tu eres lindo... Oh bueno... ¿te gusta más hermoso, precioso... Tal vez sensual?- empezó a divagar, pensando en voz alta, para luego mirar sonriendo de forma abierta y honesta al de ojos zafiros. Una mueca parecida a un puchero infantil adorno sus labios -Preferiría que me llamaras Dino, pero es como te sientas más cómodo- por algunos segundos penso que estaba siendo demasiado brusco con su sinceridad, pero penso que tal vez así era mejor. Sus ojos se entrecerraron sorprendidos, al ver desde donde se podía ver la multitud de gente, se sintió algo nervioso... -Entonces se podría decir ¿que son solo buitres esperando que tengas algún error? o ¿Algo por el estilo?- Pregunto algo inquieto...

Uno de sus brazos paso por los hombros ajenos y lo acerco a su cuerpo, gruño mentalmente, cierto, el más chico se había alimentado de el además de que había caído al agua fría del algo y ahora estaba sintiendo los efectos de este, ¡No sentía y sus extremidades! aunque dudaba que pudiera caer muerto por alguna enfermedad, lo más seguro es que si lo tumbara por algunos días. Bufo por lo bajo, porque si dejaba eso de lado, no podía darle el calor que necesitaba a Hibari, que patético era. Detuvo su andar cuando el menor lo hizo, observo como este se ponía la capa hasta que cubrió por completo su rostro y levanto una ceja, escucho todo con atención y solo asintió con la cabeza, luchando para no sonreír -Entiendo- No podía echarse a reír ni mucho menos a gritar, por que ahora se sentía privilegiado. Apenas dieron unos pasos más cuando ya estaban frente aquel gran lugar, se sintió más nerviosos y sus piernas le temblaron, tal vez querían dar la retirada, pero el dijo que lo iba ayudar y eso haría, no daría marcha atrás...

-No... pero tendré que- fue sincero, tomo una gran bocada de aire y siguió andando. Casi le da un ataque al ver la gran fila de sirvientes, además de los detalles de todo el lugar, abrió con asombro sus orbes y su boca casi se hizo una perfecta "O" se puede decir que casi, por que tuvo la decencia de regañarse mentalmente, pego de forma discreta a su ahora "Prometido" a su cuerpo y trago en grueso, estaba nervioso y ansioso, moviendo su cabeza de un lado a otro. -¿Eh?- parpadeo algunas veces, sonriendo nervioso y forzando un poco su sonrisa... -"¿ Príncipe? ¡Oh! Cierto, Ahora soy Uno..."- se recordó mentalmente, tenía que estar alerta a todo. Miro las escaleras y gimió bajito ¡Eran muchos! y no era que fuera perezoso, no, pero eran demasiados, suspiro un momento antes de seguir al menor, cuando estuvieron casi en los últimos, miro aquel hombre de edad avanzada, le recordaba a su abuelo de cierta forma, tenía un aura distinta, semi cálida que le hizo estar más tranquilo -No se preocupe... Lo cuidare más que a mi propia vida- de acuerdo, eso debió de haber sonado demasiado cursi y tonto, pero aunque sonara así era la verdad, hizo una pequeña reverencia y siguieron aquel largo recorrido por ese pasillo tan grande y lujoso que le daba algo de miedo ver tanta riqueza. Mientras avanzaban, pudo distinguir varios recuadros de diferentes hombres, uno con un ceño más fruncido que el anterior, y otros con un ego que se notaba a Kilometros, -No te preocupes, a mi nunca me gustaron tantos lujos- susurro suavecito, apenas la habitación se abrió, esta vez su boca si se hizo una "O" Perfecta, camino lentamente por el lugar, sintiéndose pequeño ante aquello. Asintió algo aturdido, mirando como aquella larga gabardina soltaba ese pequeño cuerpo, trago en seco... ¡O dios! No, eso era de lo más cruel -Gr...Gracias- fue lo único coherente que pudo decir antes de empezar a recorrer el lugar, sus dedos se pasaron por el mullido sillón ¡Se sentía bien! y pudiera que fuera mucho más cómodo que su propia cama, sonrió un poco ante aquello... Su casa... la abandonaría durante un tiempo, con todos sus objetos y también junto aquella fotografía como único recuerdo, penso que era lo mejor, siguió caminando hasta que.. -¡Ah!- No tardo en tropezar con sus propios pies de nuevo y caer de bruces al suelo -¡Achu! ¡Arg! Tengo frió- se quejo bajito, ladeando su cabeza, se levanto apoyando sus manos en la cama y al estar de pie, se miro en un espejo completo que había pegado en una de las paredes, chasqueo con la lengua... -Es mejor que me quite la ropa mojada- murmuro, empezando a quitarse la camisa que se pegaba demasiado a su cuerpo, cuando una puerta se abrió, ladeo un tanto la cabeza, mirando por encima de sus hombros ya descubiertos, dejando ver su tatuaje completo, parpadeo algunas veces.

Spoiler:
[Off: No hay problema No me lió owo, espero que el post sea de tu agrado >_< Saludos]
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Re: Y... Primer Encuentro ¿Casualidad o Destino?

Mensaje por Kyoya Hibari el Lun Dic 05, 2011 1:57 am

Acertaste, pero nunca han encontrado algún defecto en mi persona, por lo cual ahora son peor que antes, es la razón por la cual no les soporto-mascullo entre dientes, sabía que esos sujetos jamás le dejarían en paz, ahora tenía que ser mucho más cauteloso con sus movimientos ya que un movimiento en falso podría ocasionarle muchos problemas-tranquilo-mencionó apacible-será mucho más fácil de lo que crees, todos en el reino son muy amables, pero no dejes que las apariencias te engañen-recargó su cabeza ligeramente en el cuerpo contrario para que aquella escena se viese más encantadora, sin duda era un gran actor, pero tenía en mente que en alguna ocasión sus engaños no tendrían efecto alguno y todo aquel teatro terminaría como en su destino tenía marcado, ese día…”basta de pensar en fatalidades” pensó, mientras disfrutaría los años que le quedaban, aunque realmente no tenía idea cuantos más esperaba a que estos fuesen muchos.

Todo el camino las palabras del mayor invadían su mente, lindo, hermoso, sensual pero la que más se había grabado fue aquella respuesta que le dio a su mayordomo “No se preocupe... Lo cuidare más que a mi propia vida” sin duda Cavallone había caído en su trampa o… ¿El mismo había caído en la contraria?, pero se sentía muy raro, una cierta presión en el pecho le incomodaba. ¿Estaría enfermo?, agradecía a la capa que cubriera su rostro ya que este se encontraba ligeramente rojo hasta el punto de sentirlo cálido, ¿tendría fiebre?, tuvo unos momentos para que este rubor disminuyera-No…agradezcas…-adoraba que aquel sujeto siempre le sacara de sus profundos pensamientos, así no tendría conflictos existenciales…ahaha, no sabía por qué pensaba aquello, solo que nunca había conocido a persona tan peculiar como el rubio y que eso seguramente le había sorprendido, un chico que le sacaba de la aburrida rutina era solo eso, además habían muchos chicos como él en el mundo ¿No?, Hibari se sentía tan confundido que nuevamente agradeció al rubio-¿Estás bien?-se acercó apenas al este al ver que había colapsado, ¿sería la torpeza su estado natural?.

Abrió un poco más sus zafiros sorprendido al ver el firme cuerpo del rubio, así hasta llegaba a imponerle y…¡No, no, no! No tenía que pensar en aquellas cosas tan…extrañas, miró rápidamente hacia otro sitio, tenía que calmarse antes de que el otro se percatase de cómo le ponía, solo por un beso, había besado a muchas personas a lo largo de los años y nunca había tenido ese problema, sin embargo su mirada insistía en permanecer en aquel cuerpo y más en aquellos extraños tatuajes que poseía en el cuerpo, rápidamente los latidos de su corazón se volvieron locos, tenía que calmarse antes de acercase a él. Llevó una de sus manos sobre su pecho terminando por quedar al lado del rubio, ¿Será que él también podía caer en el encanto de un vampiro?, estaba buscando respuestas lógicas, después de todo antes era un ángel, quizá aquel instinto continuaba corriendo por su sangre, al darse cuenta sus finos dedos ya se encontraban delineando aquellas particulares figuras, haciéndole recordar el propio sin embargo…-Deberías…descansar un momento en la cama….-rápidamente llevó su mano contra su pecho cubriéndola con la contraria-aprovecha mientras me ducho, después podrás hacerlo tú-dio un paso hacia atrás un tanto cohibido por lo que acababa de hacer, el baño refrescaría sus ideas y tal vez olvidaría aquella imagen, se dio media vuelta abriendo el ropero pasar sacar un par de batas de baño, no le importó la presencia contraria por lo que quitó aquella húmeda camisa la cual acarició con delicadeza sus hombros dejando a la vista por completo su delicado cuerpo, hizo una mueca al ver que este aún tenía las pequeñas cicatrices seguramente después del baño no las tendría. Se colocó una de las batas para volver al lado del rubio y entregársela en las manos-No te ves nada bien, lamento haber bebido de ti.-levantó la manga de la bata llevando su muñeca a su boca, mordiendo lo suficientemente fuerte para que la sangre comenzase a brotar-Anda…bebe un poco-llevó su muñeca a los labios contrarios ofreciéndole de aquel vital alimento, sabía la desesperación que llegaba a causar el no alimentarse correctamente. ¿Por qué estaba actuando tan amable?-


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Claro que lo es =) me encantan tus post~
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Re: Y... Primer Encuentro ¿Casualidad o Destino?

Mensaje por Dino Cavallone el Lun Dic 05, 2011 8:41 pm

Escucho la respuesta del de ojos zafiro, haciendo que su ceño se frunciera sutilmente, no muy contento, el conocía ese tipo de personas, durante el tiempo que estuvo liderando su clan, muchos de sus propios familiares ponían trabas para que no llegara tan alto, molestando y criticando cosas por cada movimiento que el hacía, por muy pequeño que fuera, siempre exageraban las cosas -Son molestos- dijo sin pensarlo, aunque era cierto, eran molestos. Siguieron su camino hasta llegar aquel gran lugar lleno de lujos, si bien había sido el líder y había tenido algunos privilegios y lujos -que nunca le gustaron- nunca fue alguien que deseara tener todo, es más, siempre deseaba tener lo mínimo posible aunque casi siempre, era mimado -tal vez de allí su torpeza- el prefería ante todo lo sencillo. Pero su cuerpo se destenso un poco al sentir la cabeza pequeña y aquellos negros cabellos rozar su pecho, sintió algo tibió correr por sus venas al igual que su corazón desembocarse, ese simple acción había echo que se sobresaltara.

Cuando llegaron a la mitad de su recorrido, miro aquel hombre de edad avanzada, con una sonrisa cálida en sus ya gastados labios y una mirada algo cálida y cansada, cosa que le hizo recordar algunos de las personas que apreciaba y que se preguntaba de vez en cuando que había pasado con ellos, trato de despejar su mente si no se iba a deprimir y no quería causar molestias, el estaba para ayudar no para molestar, sonrió amablemente diciendo lo que en verdad sentía y estaba pensando, bien, se quedaría con Hibari hasta que este llegara al poder y de paso ver si llegaba al corazón de este, llegaron aquella grande y lujosa habitación y se pregunto si alguien que durmiera en uno de esos cuartos se sintiera solo, asintió torpemente empezando a caminar por el lugar, algo embobado, pensando que el otro ya se encontraba en el baño, puesto que escucho cuando la puerta se abrió, por lo que empezó andar por el lugar sin fijarse donde pisaba realmente hasta que fue a dar con el piso -¿Eh? A si... estoy bien- murmuro algo sorprendido, puesto que penso que el más joven había entrado ya al baño, se levanto torpemente, ayudándose de la cama para luego al estar de pie, sentir aquella camisa molesta pegarse a su cuerpo, era algo incomodo y molesto, además de que le daba frió.

Así que penso que quitarse la camisa sería buena idea, puesto que no molestaría a nadie... ¿verdad? Se la quito de un solo movimiento, sintiendo algo de frió, se estremeció un poco, tiritando solo por algunos segundos, llevando una mano a su pecho, bueno la temperatura pronto estaría un poco más normal, miro por encima de su hombro y se sorprendió al ver al menor a su lado, dio un suave movimiento sobre sus talones, -¿Hibari?- llamo en un susurro grave, acercando su mano a su cabello, moviendo un poco sus mechones negros. Se estremeció al sentir como aquellos dedos de seda recorrían su pecho, miro con sus grandes ojos avellanados los zafiros de su compañero de forma fija, profunda, tratando de buscar una respuesta, pero mentiría si dijera que ese simple roce no le causo un escalofrió placentero. -Em... Si...- murmuro saliendo poco a poco de su trance, llevando su grande mano a su cabello, revolviendo más sus mechones rubios. Miro la superficie de la cama y dudo en tomar asiento, puesto que estaba empapado de pieza a cabeza y tal vez esa humedad traspasara las sabanas...

Suspiro sintiendo de pronto un leve escozor en su garganta y su cuerpo un tanto pesado, por unos segundos se asusto, pero de pronto recordó del porque, suspiro suavemente, necesitara un largo descanso, miro como le daba una bata y parpadeo algunas veces antes de ladear ligeramente su cabeza, la tomo, con cuidado se la puso, estaba tibia demasiado cómoda -No te preocupes por eso, es normal, tal vez con un descanso y una caza pueda recuperar mis fuerzas- murmuro por lo bajo, mirando como la camisa en el suelo empezaba a moverse... Recordando que Enzo iba con el, más sin embargo, el olor de la sangre de Hibari inundo sus sentidos, sintió su cuerpo ponerse rígido y mover su cabeza de forma casi mecánica, sus orbes avellanadas tomaron un color más oscuro. Pudo sentir como una gota se colaba entre sus labios y gimió gustoso, por algunos segundos penso que su instinto le ganaría la batalla, pero gracias a su experiencia -y un esfuerzo tremendo- pudo negarse, cerro cual tumba sus labios y tomo con todo el cuidado que pudo aquella mano, tratando de no herir más al más joven -No tienes que hacerlo- dijo con un tono amable, sonriendo ligeramente, sabía que tenía que cerrar la herida y que mejor que su saliva, esta vez acerco aquella muñeca a sus labios y saco un poco su lengua, pasándola por la herida repetidas veces, hasta que esta cerro. Miro con ojos afilados y mirada entrecerrada al menor, estos brillaban casi de forma depredadora, pero la sonrisa en sus labios, tierna y amable decía que "El" seguía allí...-Me las ingeniare para alimentarme jejejej por nada eh sobrevivido, así que anda ve a bañarte- dijo ampliando su sonrisa infantil.
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Re: Y... Primer Encuentro ¿Casualidad o Destino?

Mensaje por Kyoya Hibari el Mar Dic 06, 2011 5:43 pm

El tener al rubio tan cerca no le resultaba tan incómodo, tenía un aura calidad y amable, no estaba seguro quien era pero suponía que su empleo estba relacionado con el servicio, quizá una escuela, un hospital, siempre intentando ayudar a los demás, solo era algo que su perfil le decía, pero como el mismo había advertido antes, las apariencias engañan y no tenía que fiarse de nadie, la suave caricia en sus cabellos provocaron que cerrara un momento sus orbes, de hecho pensó que hasta podría ronrone…¡Era demasiado todo eso! No podía aceptar más ese comportamiento era ridículo, seguro era una extraña enfermedad que adquirió en el lago, le pico un mosquito, no sabía, pero tenía que buscar el antídoto en cuanto antes, la noche siguiente necesitaría tener una charla muy larga con el viejo antes de que las noticias le llegaran al mafioso ese, si se enteraba sería el primero en interrogarle. Tenía toda la noche siguiente también para buscarlo por sí mismo en la biblioteca, eso era lo único bueno de vivir en aquella temporada en el castillo, prefería su “pequeño” apartamento en la ciudad, esto era tan pomposo y exagerado, muchas veces llegaba a incomodarle, no había como estar solo en su apartamento, observando las luces de la ciudad sin nada por lo que preocuparse.

-Está bien, si no requieres de mi sangre espero que sobrevivas hasta mañana por la noche, no puedes tocar a ninguna persona de la servidumbre-sonrió ladino molestándolo un momento hasta que él rubio tuvo el descaro de tomarle, sus ocelos se cristalizaron de inmediato, aquella suave lengua pasando por su piel le hizo estremecer, nunca había alimentado a otro inmortal por lo cual le aterró en un inicio pero el rubio fue amable y no bebió-Bueno, de...deberías de meterte en las sabanas, yo…ya vuelvo- agachó la cabeza haciendo que sus cabellos cubriesen su rostro, se hizo hacia atrás sujetando su muñeca asintió para darse media vuelta y correr al cuarto de baño, tropezando con algunas cosas sintiéndose aún más apenado por aquella escena tan torpe. Ya dentro se recargó sobre la puerta sintiendo como nuevamente su corazón adquiría aquel rápido ritmo, ¿Qué significaba eso?, no le gustaba para nada aquella sensación, podría pedir ayuda a su amo, o bien preguntarle a aquel molesto hombre o…a su mayordomo, pero eso tendría que ser al día siguiente, mientras tanto tenía que buscar la forma para aliviar aquella molestia en el pecho. Se deshizo de la bata para abrir de inmediato la ducha, abrió la llave del agua caliente abriendo solo un poco de la fría, una ducha así era lo que necesita-Dino..-Dijo suavemente una vez que las finas gotas acariciaban su rostro y cuerpo, mordía suavemente sus rosados labios, había cometido unos de los errores más grandes de su vida, nunca vio venir aquello, sentimientos extraños, uno muy ajeno al odio que siempre había sentido, ahora tendría que lidiar con el…tenía que guardar la calma. Tomó un poco de shampoo para cabello y comenzó a frotarlo en sus delgados hilos azabaches siendo minucioso al retirarlo momentos después y así proseguir con el cuerpo, sujetó una pequeña esponja en la cual vertió jabón líquido para el cuerpo comenzado a acariciar su cuerpo, cada parte con extrema cautela dejando un rastro de espuma por cada sitio que esta pasaba, las heridas se fueron cerrando lentamente por lo que soltó un pequeño gemido, no dolía del todo había tenido peores heridas. Después de unos minutos más el jabón ya se había ido y sus dudas de cierta forma las había hecho a un lado. Cerró las llaves de la ducha tomando una toalla para secar tan solo su cabello y cubrir su cuerpo con la bata. Salió del cuarto de baño antes dando un profundo suspiro, esperando a que el rubio estuviese dormido.-Dino ya puedes pasar-dijo bajito
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Re: Y... Primer Encuentro ¿Casualidad o Destino?

Mensaje por Dino Cavallone el Mar Dic 06, 2011 8:28 pm

Tener al menor tan cerca no le resultaba incomodo, gustaba de su compañía, aunque el aura de hostilidad que lo rodeaba le resultaba entre fascinante, pero al mismo tiempo le preocupaba que Hibari tuviera ese aura, temía por que fuera consumido por aquellos sentimientos negativos, así que mientras estuviera a su lado, haría hasta lo imposible por lo menos de ver una sonrisa pintada en esos labios rosas y llamativos, aun así si tenía que dejar su felicidad de lado, por que en ese momento Hibari era lo más importante, sus orbes avellanadas, brillantes, se encontraban encima de esa figura delicada y fina, tan perfecta, suspiro sutilmente, estando tan cercas y tan lejos, mala suerte que no podía seducirlo porque era más seguro que el cayera redondo bajo sus encantos antes de que el de ojos de zafiro cayera ante el, sonrió un poco ante aquel pensamiento, acariciando sutilmente sus cabellos negros, tan suaves y hermosos como su propio dueño. Aunque tendría el día de mañana y también el día siguiente para recorrer ese lugar, conocerlo -perderse- y demás, aunque mentiría si dijera que no extrañaría su casa, su cama, su clínica, los niños, el jugar con ellos y cosas más que hacía en su pequeña casa, aquella acogedora clínica, pequeña pero que tenía lo suficiente - a veces- para poder ayudar a las personas de su comunidad.

Miro aquellas gotas de sangre resbalar por la muñeca del más joven, trago en seco, necesitaba controlarse y gracias al cielo lo pudo hacer, se rió entre dientes, asintiendo -No te preocupes, no atacare a nadie aquí adentro- dijo de forma honesta -"O Eso espero"- agrego mentalmente, sintiendo ligeramente inquieto... No, No, el podía, el era fuerte y podía soportarlo, miro aquella herida que sangraba y saco su lengua, pasando lentamente por aquel lugar donde salía sangre, miro de reojo al menor, observando sus ojos cristalinos, aunque eran apenas visibles, no supo si le incomodaba, le asustaba o algo más, pero solo fue por algunos segundos antes de dejarlo, separando sus labios de aquella piel adictiva, se separo un poco pasando su pulgar por la comisura de sus labios, borrando cualquier rastro de sangre y lambiendo, asintiendo lentamente -De acuerdo...- miro como el otro caminaba rápidamente hasta el baño, tropezando con algunas cosas y se pregunto si estaría bien, por que el no tenía pinta de ser alguien torpe, levanto una ceja un tanto curioso al momento que ladeaba ligeramente su cabeza ¿Que le pasaba?

Cuando la puerta se cerro, bajo la mirada y pudo ver a su tortuga morder su camisa, aun tratando de salir, se rió entre dientes, sacando al animal y dejando aquella prenda mojada sobre una silla, dejo el animal encima de la cama y se dejo caer hacía atrás, estirando sus brazos, suspiro suavemente, sintiendo la suavidad de las sabanas sobre su espalda y aspiro con fuerza, casi lanzando un ronroneo, se movió de lado, usando como almohada uno de sus brazos, -Que cansancio- murmuro, cerrando lentamente sus ojos y sin darse cuenta se quedo dormido, el anima verde se movió con cuidado hasta quedar frente al rostro de su amo, esta ya se encontraba respirando de forma tranquila y suave de forma pausada con sus labios ligeramente curvados en una sonrisa pacifica y al parecer alegre, por lo que cuando el menor salió del baño, no lo escucho, ya se encontraba profundamente dormido.
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Re: Y... Primer Encuentro ¿Casualidad o Destino?

Mensaje por Kyoya Hibari el Miér Dic 07, 2011 2:09 am

Al cerrar la puerta se percató que el rubio estaba completamente dormido, por lo cual tuvo cautela al acercarse a la cama, ladeó el rostro sin perderlo de vista pero siendo lo suficientemente cuidadoso para no despertarle. Se paró unos instantes a un lado para subirse una vez que terminó de secar sus cabellos y así poder estar más de cerca de Dino, una muy sutil sonrisa ladina apareció en sus labios mientras como un felino se recostaba sobre su pecho para luego percatarse que otro pequeño amigo compartía la cama con ellos, tuvo mucho cuidado en acariciar el caparazón de este susurrándole…-¿Qué debería de hacer?-pronto sus finos dedos se enredaban son cuidado en los dorados mechones los cuales acariciaba suavemente-Dino..-quitó con una caricia los cabellos que caían sobre la frente del mayor para depositar un muy casto beso sobre esta, debían descansar, la noche siguiente tendrían muchas cosas que hacer, seguro aquellas aves de rapiña harían que demostraran que realmente había algo entre ellos y no lo había, solo hacía aquello para sentir lo que era estar enamorado…pero ¿Qué era aquello?, suspiró profundamente acomodándose al lado del mayor dejando su cabeza sobre uno de los brazos del rubio mientras su mano reposaba sobre el aún frío pecho contrario, sabía que su mayordomo tenía la llave maestra por lo cual por la mañana podría entrar y si no les veía juntos las sospechas comenzaría.

El resto de la noche le pareció un tanto pesada, para él era una nueva experiencia el dormir con alguien más, se sentía inquieto y no conseguía cerrar los ojos, no podía cambiar de posición ni moverse mucho ante el miedo de que el otro despertara y obviamente le incomodaba aquella posición, hizo una mueca de frustración al no hallar la forma de dormir, se levantó ligeramente para esta vez recostarse sobre su pecho, el escuchar los latidos no pudo evitar estremecerse, pronto su corazón adquirió el mismo ritmo que los contrarios, pero, era suave, le relajaba…era como la suave melodía de una caja musical, cerró sus zafiros aquello invitaba a que descansara plácidamente, como si le susurrara que todo estaría bien…unos minutos después aquel ángel calló profundamente dormido.

Y como lo predijo, fue despertado por aquella tan conocida voz, abrió los ojos lentamente removiéndose apenas de forma perezosa, viendo así a su mayordomo con un carrito, en el habían un par de tazas con peculiares frascos con liquido rojizo en su interior, además de llevar pan tostado, pequeñas jarras con mermeladas de distintos sabores, además de una gran tarra con café-Buenos Días jóvenes amos, espero que hayan tenía una placentera noche, la agenda del día de hoy es bastante apretada, así que sugiero que no demoren mucho más en la cama-decía con una amable sonrisa-Es momento de que me retire, si necesitan algo más no duden en llamarme o bien los veo en la recepción en 2 horas a lo mucho, me gustaría que llegasen antes, sin más es hora de irme-El señor hizo una leve reverencia saliendo de la habitación cerrando la puerta a su paso, una vez que este se esfumó el ojiazul en un dos por tres se alejó del cuerpo contrario, para darle la espalda aun acostado-Bu..Buenos Días Cavallone, será mejor que te apresures si quieres ir a desayunar algo más-no tenía idea de cómo justificar la forma en la que habían dormido-Yo…tenía frío por la noche...y ese pequeño frasco en la mesa es sangre, bébela antes de que mueras…-Dijo con un tono burlón para que aquella pena desapareciera.-Las actividades son dentro del castillo por lo que no tienes que temer a la luz solar, todo estará bien.-Sabía que el otro aún tenía muchas dudas pero las respondería en el proceso de la planeación de la “Boda”.

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Re: Y... Primer Encuentro ¿Casualidad o Destino?

Mensaje por Dino Cavallone el Miér Dic 07, 2011 2:45 pm

Se hizo ligeramente ovilló en su lugar, aun con la bata sentía algo de frió, se sentía realmente cansado y penso que no abría problema si llegaba a tomar un pequeño descanso mientras el otro salía del baño, pero no pudo evitar quedarse profundamente dormido cuando su cabeza toco aquella superficie plana, suave y ligeramente cálida, lanzo un ronroneo suave para ya no moverse más, dejando que el cansancio lo arrastrara, no supo más de el, solo podía escuchar ligeros movimiento a su alrededor, capto un aroma a rosas, algo realmente rico, tal vez un perfume o el olor natural de alguien, unos dedos cual seda acariciando su frente y algo presionarse contra ella, eso le recordó a cuando se encontraba siendo mimado por su ex-pareja, por lo que sin darse cuenta, una pequeña sonrisa tierna se formo en sus labios, gracias aquellas caricias que el menor le estaba otorgando, por que el adoraba que le demostraran todo ese tipo de cosas, muestras de afecto aunque fueran pequeñas. Pudo sentir como su mano era alzada y luego algo cayó sobre el, estuvo ligeramente consiente y penso que sería "El" por lo que su mano se movió en forma casi automática, acariciando sus sedosos cabellos negros por algunos segundos antes de dejar caer su cabeza para ese lado, pegando su mejilla con sus negra cabellera.

El resto de la noche le fue placentera, aunque frunció el ceño cuando aquella suavidad se fue de su brazo y se sintió frió empezó a buscarlo a tienta hasta que el sonido de dos corazones le dejo quieto, estaba más inconsciente que consciente, pero aun así logro lanzar un suspiro, una de sus manos rodeo aquella fina cintura con cuidado, sin llegar hacerle daño y pegándolo más a su cuerpo sin darse cuenta. Se mantuvo quieto toda lo que resto de la noche.

Gruño gimió desanimado cuando escucho a la lejanía como la puerta era abierta sin cuidado, murmuro algo entre dientes, pidiendo algunos minutos más, puesto que estaba muy cómodo. Pero aquella voz suave y para nada conocida llego a sus oídos, por lo que lentamente fue abriendo sus orbes avellanada, parpadeando algunas veces hasta que enfoco mejor el lugar, dio un salto en su lugar, ¿Donde estaba? iba a empezar a entrar en pánico cuando recordó lo que paso el día anterior, por lo que se relajo un poco, suspiro suavemente, se irguió sutilmente en su lugar, para mirar como el hombre decía algo, miro a su alrededor, y ladeo su cabeza, sonriendo enseguida, le gustaba como se encontraban pegados, era una posición bastante cómoda, que no le duro mucho, puesto que cuando el hombre mayor se fue, se separo de forma brusca, haciendo que casi le arrancara la mano, miro al otro sorprendido. -Buenos días Hibari- saludo, con una dulce sonrisa en sus labios, asintiendo, se levanto con algo de pereza, estirándose lentamente, -¿Eh? La verdad no me molesta que duermas así... me es agradable compartir mi calor contigo- dijo acercándose al frasco, lo tomo y sin poder evitar, bebió de el, cuidando de que este no se derramara y para su buena suerte, solo un pequeño hilo escapo por la comisura de sus labios. Lo dejo en su lugar, pasando su lengua cual felino por sus labios limpiando todo. -¿Tendré que acompañarte yo en tus labores del día de hoy?- pregunto curioso y ligeramente emocionado.
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Re: Y... Primer Encuentro ¿Casualidad o Destino?

Mensaje por Kyoya Hibari el Vie Dic 09, 2011 10:01 pm

Aquella noche sintió por completo el calor que hace muchísimos años no sentía, el ser un ángel y dormir abrazado a la persona amada la cual…ahora ni siquiera recordaba, además de abrazar de vez en cuando al señor, le llenaba de una alegría infinita. Pronto todo estaba helado…el abismo era mucho más frío que el mismísimo polo, ¿Por qué le había mandado a un sitio así? en un principio pensó que era un castigo divino por estar con uno de los ángeles más amados del señor…aún desconocía la razón, quizá sus poderes habían sobrepasado el límite y el único que podría atar sus poderes era el más bello ángel caído que Dios desterró. Habían pasado mucho, que no sabía lo que era sentir el afecto, quizá muchas veces lo dejó pasar, ante el hecho de tenía que buscar la forma en volver al cielo, pronto ese idea pasó y una nueva tarea se le había sido asignada, la mujer que le brindó aquel cuerpo solo lo parió y su padre el rey murió por aquel pacto que hizo con su nuevo…pero eso no era algo que le importara, en su mente solo estaba el poder tener un gran imperio y que este fuera prospero además de que tenía que cuidar muchas veces su espalda…su vida había cambiado de forma tan drástica que los diversos prometidos que una vez tuvo le dejó de prestar importancia, de hecho a muchos mató y nunca permitió que le tocaran ni una sola vez. Ahora él había elegido a su prometido por lo que no tenía por qué matarle y mucho menos oponerse al matrimonio. Seguía sin creer que toda su vida había dado un gran cambio, ahora tenía que tranquilizarse y llevar todo de acuerdo a un improvisado plan, era bueno para esas cosas. De vez en cuando acariciaba el pecho del rubio y elevaba la mirada, no había hecho una mala elección, tenía la apariencia de un príncipe definitivamente…lástima que no lo fuera. Deslizó sus dedos por sus propios labios para llevar esa caricia a los ajenos, ¿era mucho atrevimiento?, un chico que solo se dedicó a engañar por mucho tiempo ¿conocía el bien y mal?, él ya no temía a los pecados, pero la culpa podría corroerlo; Le estrechó un poco más, no quería que muriera aunque apenas le conociera…maldición, no tenía que volverse dependiente a ese sujeto.

Observó al rubio beber aquella sangre en cuestión de instantes, bueno no podía esperarse algo más con el hambre que este tenía. Se levantó para estar a su lado y sentarse a la orilla de la cama, antes de bajar jugaría un poco-En efecto, la mayoría del día estarás a mi lado, tendrás que sonreír de forma tonta mientras me hablas y supongo que tendré que hacer lo mismo-Sujetó la muñeca ajena tirándolo sobre la cama, se incorporó subiéndose nuevamente a la cama acercándose parcialmente al rubio dejando una suave caricia sobre su mejilla-tendré que decir cuánto te amo y porque me enamoré de ti, en donde te conocí…tantas preguntas que no se ni como contestar-de forma ágil se sentó sobre el regazo del mayor acercándose de forma peligrosa al rostro contrario quedando completamente sobre él-Entonces ayúdame, necesitamos ponernos de acuerdo en muchas cosas antes de salir de esta habitación-El pelinegro deslizó las yemas de sus dedos por el descubierto cuello hasta el pecho retomando el camino con pequeños besos. Se estaba burlando del rubio quería probar su tolerancia, ya había aguantado bastante por lo que clavar un poco más aquella espinita no haría mucho daño-Cavallone-susurró contra el cuello contrario para cambiar sus labios por su lengua recorriendo el fuerte pecho del vampiro-Cuéntame más de ti..-mencionaba con una provocadora voz intentando controlarse ya que aunque no quisiese él también tenía aquellas necesidades.-
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Re: Y... Primer Encuentro ¿Casualidad o Destino?

Mensaje por Dino Cavallone el Sáb Dic 10, 2011 1:36 pm

Esa noche había dormido mucho mejor que las demás, había estado en calma, había sentido la calidez de otro cuerpo, aquella sensación que tenía tiempo de haber sentido, era como si estuviera despertando de un mal sueño, de aquel donde "El" seguía allí y al despertar, lo primero que vería sería su sonrisa, aunque siendo sincero, ese calor, esa sensación de tranquilidad tenía algo diferente, Mucho muy diferente, no era para nada incomodo, era cómodo, igual de cómodo que cualquier sensación agradable, aunque este era el doble, no sabía si era por el tiempo de estar en soledad, de sentir de nuevo aquella calidez de alguien o el simple hecho de que era quien era. Apenas abrió sus ojos, pudo ver a su alrededor, en adelante vivirá un nuevo mundo, una nueva sensación, estaría en otro lado, con otra persona, ayudando con su vida y esperaba que de alguna forma, le permitiera compartir el resto de la vida que les quedaba, por que el se había enamorado a primera vista -cosa no muy rara en el- Antes de estar al 100% despierto, estuvo seguro de sentir una simple y dulce caricia sobre sus labios, aunque de seguro, estaría soñando, gimoteo un poco antes de despertarse y caminar hacia donde estaba ese carro de.. de... De lo que fuera.

No pudo evitar ese impulso de beber casi de forma desesperada la sangre que le estaban ofreciendo, vamos era gratis, y la verdad no le gustaría saber de que o quien era, el estaba bien así, cuando termino, observo atentamente a su ahora prometido, esperando que le digiera que harían en adelante. Una risa ligeramente divertida abandono sus labios -Me agradara estar contigo... Sobre lo segundo no tengo ningún problema en hacerlo- y después de decir aquello, sonrió de forma boba, puesto que no la estaba fingiendo, la suya era natural, una sonrisa boba de enamorado Natural (?) Abrió sus labios para quejarse, más sin embargo, solo de ellos salió un leve quejido al estar sobre la cama, abrió sus ojos rápidamente, parpadeando algunas veces ¿Que? ¿Como? ¿Cuando? Sus orbes color avellanadas miraron las azules de su... ¿Amante? y por algunos segundos se perdió en ellos, tragando con dificultad, escuchando sus palabras, asintiendo de forma hipnotizada. -B...Bueno podríamos... empezar hacer la... Ah~- lo ultimo fue un suspiro que salió sin su permiso al sentir como Hibari se sentaba en su regazo, en ese momento olvido como respirar, se tenso y sus manos se movieron cual serpientes hasta las caderas ajenas, donde sus dedos se cerraron y empezaron a dar pequeñas caricias circulares. -La... La Historia.. Y... Y- ya no sabía que decir, además se sentía mareado, supuso que era normal puesto que había dejado de respirar cerca de dos minutos. Y sentir aquellas caricias y besos lo estaban descontrolando, sus músculos se encontraban tensos, puesto que estaba evitando lanzarse contra el menor. Pero la gota que derramo el vaso fue sentir aquella lengua pasar por su pecho, una de sus manos se fue directo a su hombro y con ayuda de sus piernas, cambió posiciones, ahora el que se encontraba bajo su cuerpo era Hibari, sus piernas se encontraba entre las piernas del menor, una de sus manos tomo la muñeca ajena y la pego a la cama, sus labios empezaron a viajar hasta los ajenos y se rozaron, sonrió apenas, moviendo su rodilla, hasta la entrepierna del más pequeño, donde se precioso sutilmente, restregándose lentamente. -¿Que es lo que quieres saber de mi?- pregunto con voz ronca y sutil, haciendo que ambos alientos chocaran y se mezclaran, pero no llego a besarle, si no que sus labios, decidieron tomar el cuello de su ahora prometido, dando pequeños besos y lambidas, mordiendo sutilmente.
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Re: Y... Primer Encuentro ¿Casualidad o Destino?

Mensaje por Kyoya Hibari el Dom Dic 11, 2011 7:12 pm

Le agradaba tener el control de la situación, de una u otra forma el que provocaba siempre lo tendría, aunque no fuese un plan premeditado sabía que podría contralarlo, ahora tenía el tiempo suficiente para que ambos se entendiesen un poco más y que su cuerpo no rechazase al del rubio como había sucedido con sus otros prometidos. Dino ya no causaría nada más, no haría que sus sentidos reaccionasen, una sonrisa ladina apareció mientras se sentía amo y señor de aquella mente, se deleitaba al ver cómo podía apoderarse lentamente del alama de un ser tan débil; pronto las posiciones cambiaron y aunque él estuviese abajo seguiría teniendo el control, nadie podía superar aquellos encantos de ángel y mente de demonio con los cuales había sido bendecido-Dino ¿Qué haces?-Dijo con falsa ternura y sorpresa, como si nunca antes hubiese estado en una situación similar, aunque sus actos dijesen lo contrario.

Ladeó el rostro y observó bien aquel rostro, era lindo, tierno…por unos momentos su corazón se agitó de forma tan violenta que sentía que no podría controlar más la situación, cerró con fuerza sus orbes para olvidarse de ello y ya más tranquilo volvió a abrirlos para continuar con el juego, pero…mentía, no podía controlarlo, lo vio venir y aun así ignoró las llamadas de peligro sus labios anhelaron los contrarios pero estos no tardaron en ahora apoderarse de su cuello, su respiración se entrecortaba y la reacción que tenía sobre su piel le hacía estremecerse-Yo..aaah..Cavallone, dime..mhn..¿Qué tan antiguo eres? Y ¿Por qué los tatuajes?-el menor llevó una de sus manos a la mejilla contraria dejando pequeñas caricias, mientras que con la diestra tocaba su propio pecho, su temperatura corporal aumentaba no había nada que pudiese hacer contra aquellos violentos impulsos que invadían su interior-En cuanto a nuestra historia...nos co..conocimos hace más de 6 lunas a orillas del lago-decía sutilmente mientras entrecerraba sus zafiros sin dejar de clavarlos en los hermosos ojos dorados que tenía frente, no pudo evitar deslizar su mano hasta el pecho del rubio abriendo un poco más la bata, no estaba seguro de lo que hacía, pero seguir al instinto siempre había sido un error, y ahora lo estaba haciendo-Cada noche nos jurábamos amor eterno..-se incorporó un poco para alcanzar los labios contrarios, musitando sobre estos-En un inicio nuestra relación parecía imposible, sin embargo me enamoraste con tus dulces palabras y caricias, simplemente nuestros corazones comenzaron a latir como uno solo-su lengua comenzó a acariciar los labios de su “amante”, ese sería el título que ahora recibirían por lo que explorar el cuerpo contrario, solo un poco les daría mucha ventaja. No tenía la intención de entregarse por completo, ya que la primera vez quería que fuera especial, aquella que no pudo tener con la persona que una vez amó y que nunca más estaría a su lado pero este le dio libre espacio entre sus piernas sin detener aquellas pequeñas caricias-Dino..-terminó por besarle, primero dejando pequeños y cortos besos sobre sus labios, ¿En dónde había quedado ese autocontrol?, quería escapar de aquellas cadenas de placer pero ¿qué tenía que hacer para lograrlo en ese estado?
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Re: Y... Primer Encuentro ¿Casualidad o Destino?

Mensaje por Dino Cavallone el Dom Dic 11, 2011 11:33 pm

Cuando fue puesto en la cama cual prisionero, no supo como reaccionar realmente, lo había tomado por sorpresa y eso era algo que normalmente no pasaba, aunque no era que le molestara, por lo contrario, gustaba de esa actitud, puesto para el, era una forma de decir que tenía vía libre de hacer lo que quisiera con aquel cuerpo, aunque no tenía que dejarse llevar completamente, no estaba realmente seguro si el menor lo hacía por conciencia, estaba jugando o deseaba experimentar cualquier cosa nueva, de todas formas, una parte de el, siempre se encontraba cuerda, aunque claro, hasta cierto punto, por que después de un tiempo de estar en ese tipo de juegos se perdía en el placer y en la necesidad de darle placer a su pareja, olvidando todo lo que no fuera aquella sensación tan adictiva que llegaba a sentir. Dejo que tomara el control durante algunos minutos antes de que el tomara el control de la situación, dejando ese diminutos y frágil cuerpo bajo el suyo, sometiéndolo, una sonrisa de medio lado surco sus pálidos y perfectos labios, estos se dirigieron a su mejilla dando cortos besos tiernos -Nada que te pueda lastimar- su voz salió ronca pero no así menos cálida, todavía mantenía esa sensación de calidez que daba sensación de protección.

Se tomo algunos segundos en admirar aquel bello rostro de ángel, aquel cuello de piel delicada y su cuerpo delicado, tierno, sensual, sentía que lo llamaba, que gritaba por hacerlo suyo, pero tuvo que tener control sobre su mente y cuerpo, no, no podía dejarse llevar por sus instintos, debía ir despacio y aunque sabía que Kyoya tal vez no fuera del todo santo, no podía evitar pensar así, por que si pensaba de otra forma, se pondría celoso, si, estaría celoso de aquel que tuvo el privilegió de ser el primero, de aquellos que tuvieron ese cuerpo antes que el, esos labios, y también el corazón y el alma del pelinegro, los envidiaba infinitamente. Su boca se encargo de aquel cuello blanco, mordiendo, lambiendo y succionando levemente, dejando unas pequeñas manchas rojas, se separo un poco y sonrió al verlas, alzando lentamente su rostro, haciendo que sus ojos chocaran con los azules de su ser amado -No recuerdo mi edad real- murmuro, mientras su mano se alzaba y acariciaba con ternura y delicadeza le mejilla de su amante -Los tatuajes son tradición familiar, son hechas el mismo día de que el siguiente líder del clan toma el poder- Nunca le mentiria a Kyoya por más dolorosa que fuera la verdad, por malos recuerdos que tuviera, se lo diría, por el simple hecho de que a el le gustaría tener una relación verdadera con el más joven. Sintió una suave caricia en su rostro y cerro sus orbes, disfrutando, suspirando y escuchando...

Dejo que el menor digiera la historia, el solo escuchaba atentamente, sin despegar su mirada de aquellos zafiros, de aquellos posos azules que lo tragaban y lo iluminaban, le marcaban un camino, una sonrisa ligeramente boba adorno sus labios, mientras su rodilla seguía moviéndose entre las piernas del menor presionando esa zona, miro como se alzaba y se sintió mareado por al cercanía, ansioso por tomar esos labios, pero tenía que ser fuerte. El dulce aroma del menor se mezclaba con el suyo, entrecerró sus ojos, sintiendo esa lengua húmeda y cálida pasar por sus labios, que se abrieron levemente -Un solo latido que mantiene unidos a dos corazones... Una promesa que yo mantendré en pie... Il mio cuore e anima appartengono a te ... Il mio amore- sin darse cuenta susurro algunas cosas sobre los labios de su compañero, de su amante, sintió como aquellas piernas blancas se abrían lentamente, dándole espació, se sorprendió un poco, pero no le tomo mucha importancia se acomodo entre ellas, mientras su mano empezaba a dar suaves caricias sobre la mejilla del más chico, -Hibari- susurro con sentimientos a flor de piel, correspondiendo aquellos cortos besos, para después ser el quien lo convirtiera en una hambriento, lleno de pasión y cariño por su parte, mientras su mano curiosa empezó a bajar lentamente, encontrando el final de aquella prenda para adentrarse y tocar el torso ajeno,
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Re: Y... Primer Encuentro ¿Casualidad o Destino?

Mensaje por Kyoya Hibari el Mar Dic 13, 2011 3:56 pm

Llevó un segundo su antebrazo sobre sus ojos ocultándolos para poder procesar todo aquello que lo rodeaba en aquel momento, el aura cálida y la forma tan delicada en la que le trataba era la misma que había entre una pareja, alguien que ya tenía una relación forma, eso lo estaba confundiendo más y más, como si…su cuerpo tuviera una perfecta sincronía con el del torpe vampiro que estaba sobre él, si seguían así ¿Podría experimentar aquello llamado amor?-Nada que me pueda lastimar…-susurró. “Lo cuidaré con mi propia vida”, nuevamente veía a su mente además no comprendía porque decía cosas que realmente no había, eso era pura ficción, ninguna de aquellas promesas eran reales, hizo una mueca de desagrado borrándola de inmediato además de quitar su brazo para volver a clavar su mirada en la contraria-Espero que conserves aquella palabra Cavallone, es fácil decirlo, pero llevarlo a cabo suele ser muy complicado-Aunque eran marcas del líder de un clan…no sonaba tan mal, quizá no sería tanto problema decir aquello, no era un simple campesino después de todo, tal vez las cosas iban mejor de los planeado, podría decir que era un príncipe desterrado y que luego creó un clan muy poderoso o cualquier cosa-¿Co..color Favorito?-Dijo con dificultad por lo agitado de su respiración, no sabía si el ojimiel estaba sintiendo lo mismo, pero es no podía controlar aquel calor que inundaba sus sentidos.

No sabía si estaba hablando de más, o necesitaba tener un buen argumento para aquello, quizá se estaba tomando en serio aquella historia, ojala hubiera sido así, todo sonaba como un ridículo cuento de hadas, seguro había leído mucho cuando su cuerpo material era más pequeño, sabía que existían criaturas místicas pero un cuento así era solo el sueño de una niña pequeña, una la cual la maldad no había corrompido su puro corazón, y eso es lo que ahora estaba narrando…solo ilusiones y promesas que nunca se cumplirían, un profundo suspiro escapó de sus labios, uno quizá de decepción. El rubio siempre hablaba de más, lo estaba seduciendo no solo con sus caricias si no con sus palabras, estaba siendo atrapado en aquel hechizo que tanto temió a lo largo de su vida, tan solo esperaba que este se pudiera romper con una pócima o algo similar, quería abrazarlo y poder profesar lo mismo que el mayor pero siendo sincero, por un momento pensó como hubiera sido si no le hubiese desterrado del cielo, lo que ahora quedaba…¿Ese podría ser su nuevo cielo? -Mi cuerpo, mente y corazón solo te permanece a ti, no habrá nadie ni nada que pueda romper estos eslabones que encadenan nuestros corazones -Hibari no pudo evitar soltar un gemido más sonoro ante la presión en aquella tan delicada zona, estaba sintiendo un extraño placer recorrer su cuerpo, uno más placentero que beber sangre de algún ser con poder, se arqueó ligeramente ya que sentía suaves descargas a lo largo de su ya cálido cuerpo, fue sorprendido por el beso pero no tardó mucho en corresponderlo, llevando sus finas manos a la espalda del rubio y recorrer la estorbosa tela que le impedía tocar la piel del mayor. Dino estaba viendo mucho más que cualquiera hubiera apreciado en su existencia, “graba mi cuerpo en tus manos, y permíteme hacer lo mismo” pensaba mientras lo atraía más queriendo disfrutar por completo del calor ajeno, cortó unos momentos aquel beso gimiendo bajito-Dino..s..siento extraño..-declaró al no haber tenido un contacto ya que antes eso ya había matado a sus víctimas; sus ocelos se tornaron cristalinos, como amenazando que finos diamantes se deslizarían por estos pero era porque estaba estallando en dulce placer, cerró sus zafiros para volver a besarle lentamente.
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Re: Y... Primer Encuentro ¿Casualidad o Destino?

Mensaje por Dino Cavallone el Mar Dic 13, 2011 8:21 pm

Observo aquel simple movimiento, como aquel brazo cubría aquellos posos zafiros que tanto empezaban a compararlos con el cielo, se sintió algo preocupado, ¿Se sentía mal? ¿Estaba dando pasos demasiado grandes? ¿Lo hacía sentir incomodo? más y más preguntas empezaron a llenar su mente de forma apresurada, parpadeo algunas veces al escuchar aquella voz tan hipnótica, sonrió sutilmente, asintiendo de forma lente, acercando su rostro al menor y rozando ambas narices sutilmente, con un choque tierno, el cumpliría su palabra pasara lo que pasara, se pegaría al menor si era posible para cuidarlo, para protegerlo, para amarlo, cuando aquel brazo se quito del rostro ajeno, solo le miro fijamente, soltando una risa ligeramente divertida, cerrando sus ojos con calma -Prometo Cumplirla, tu no temas, yo estaré contigo aunque me cueste caro- Aun así, si el mundo se acabara, que el acabara hecho añicos, aunque el dolor lo consumiera y diera su ultimo suspiro, seguiría junto al menor cuidando aquella alma solitaria. Explico algunas cosas de el, como sus tatuajes, aunque debía decir o agregar que el ya no estaba con ello, que se había desterrado el mismo por el simple hecho de que su propia tristeza, el dolor de haber perdido a la persona que una vez había amado con todo su corazón y ser había sido asesinada por personas parecidas a el, y para no consumir su venganza, tuvo que huir como cobarde, cosa que no le agradaba del todo, pero no podía hacer mucho. Su respiración poco a poco se fue agitando, escuchando aquella pregunta, trago en seco, sintiendo la necesidad de aire y de saciar su sed, pero deseaba hacerlo tomando de aquellos labios -Azul y negro- respondió, sonriendo de medio lado, puesto que en adelante, esos serían sus colores preferidos, azul por el color de ojos de Kyoya y Negro por su sedoso cabello.

Escucho aquella historia y le hizo pensar que era algo tan tierno y soñador como una niña que amaba los cuentos de hadas que buscaba su príncipe, su caballero andante, cosa que le causaba un poco de gracia y a la vez, hacía que vería de esa misma forma, solo que el sería el caballero -torpe, pero lo sería- de su Hibari, por que en adelante, no dejaría que nadie más se le acercara, no si tenía intenciones de seducirlo. Estaba realmente embobado con aquella figura, con esos ojos, con ese tipo de carácter, lo había atrapado sin mas y lo peor de asunto, es que no quería salir de ese poso, de esa agonía tal dulce a la que se estaba haciendo ligeramente adicto, por que allí se encontraba su ángel, aquel que se negaba abrir sus grandes y hermosas alas. Sonrió ante sus palabras, besando su mentón en respuesta -Una promesa que mantendré, aun si nos llegan a separar, prometo seguirte, aun si eso, es mi final- no sabía de donde sacaba esas palabras, ni tampoco lo cursi que llegaran a sonar, por que gustaba de ese tipo de cosas, sobretodo por satisfacer a su pareja que parecían agradar de esas simples palabras...

Se estremeció por completo al escuchar como el menor gimió de forma sonora, haciendo que su corazón se acelerara, sus orbes ahora ligeramente rasgados, miraban a su amante de forma depredadora, disfrutando del placer que le estaba brindando a su pequeño amante, su rodilla se movió con mayor intensidad, queriendo escuchar un poco más de aquella voz, de aquellos sonidos eróticos que salían de esos labios tan perfectos, pero la tentación de tomar aquellos labios fue demasiado fuerte, por lo que no lo espero más, su lengua curiosa paso por aquellos labios con curiosidad, esperando un paso, pero tardo en llegar, más sin embargo, no aprovecho la oportunidad que tuvo, sus manos curiosas, empezaron a buscar un punto muerto, un lugar donde aquella tela tan estorbosa no estuviera y aunque tardo, lo encontró, sus manos grandes y cálidas encontraron el punto en blanco y no tardo en recorrer ese cuerpo perfecto, empezó por su pecho y bajo a sus caderas, dando suaves caricias -¿Que... Que sientes Hibari?- su voz salió ronca, se escondió entre su cuello y hombro, jadeante, haciendo que su cálido aliento chocara con esa parte, donde empezó a dar pequeños besos y lambidas, esperando que este respondiera, se alzo un poco y miro aquellas orbes, cristalinas, le miro con cariño, con ternura y bajo a besar sus orbes, tratando de calmarlo "Estoy aquí para ti" eso era lo que sus acciones decían.
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Re: Y... Primer Encuentro ¿Casualidad o Destino?

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